caminé con música,
ignoré a las masas
y escuché a las musas.
Pasé en Espinar
y llegué a Gutiérrez.
Andar y pensar,
mis pies no se sienten.
Camino Real
calle larga y corta
tan calle y fugaz
yace en San Isidro.
El sol no me quema,
muero en Javier Prado.
París, con Helena,
pasó por mi lado.
Los carros de locos
locos sin locura.
De seda son monos,
su disfraz sin cura.
Los monos no se hablan;
se gritan, se insultan.
Y entre ellos se llaman
monos hijueputas.
Llego a mi destino
entre la odisea,
el mar es un virus
de olas sin marea.
Calle cementada,
líneas de muerto.
Aquí no hay ni nada,
al menos desierto.
Otro día más
de puta rutina
para despertar
la vida aburrida.
Mañana será
y es la misma mierda.
Nombre: Erick Hernández
Correo: erickadrian2@hotmail.com
Facebook: El antropófago imaginario
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